Es extraño ver en la tele que parece ser que las nuevas "redes sociales" ya sean Facebook o Twitter, se han vuelto una parte muy importante del mundo comercial como del espectáculo.
A su vez, esta nueva de comunicación parece estar sorbiéndonos, y condicionamos nuestra existencia, realidad y privacidad a un tweet de 140 caracteres y un post de 430.
No es que crea que las redes sociales sean malas, pero no considero que la vida misma deba limitarse a conseguir la mayor cantidad de followers posibles. Personalmente he caído en la tentación y me he echo un Twitter (Wohaaa! ¡Me siento popular! -interprétese con sarcasmo-) para probar de que viene la cosa, y créanme que aun la sigo descifrando; tiene esa vueltita que aun no descubro de que se trata pero ya la encontraré; otra cosa que quiero comprender de dicha red social es que limitarse a escribir solo 140 caracteres, es medio una misión imposible, y les paso a explicar: Si quieres narrar algo, o usarlo como medio de propaganda (que no lo veo malo en ese sentido si tienes un emprendimiento o whatever) es como que tienes que hacer el resumen del resumen del resumen... Imagínense los señores -I'm such a huge star- como deben de resumir sus tweets.... (aunque tiene sus ventajas poder seguir el Twitter de Lady Gaga, Forlán y Suárez).
Por su puesto, también sucede que esta ese aspecto impersonal en las redes sociales, como decían en las clases de Bellas Artes "nos transvestimos" la vida -sintácticamente mal dicho-. Cuando en Facebook nos cambiamos los nombres (si me incluyo en la categoría, aunque Remilia no es nombre feo ni Sebastiana, aunque me incline más por el segundo). Yo mismo he creado realidades adversas en Facebook a través de mis cuentas de rol. Llega tal punto esa metamorfosis de la realidad que lo que esta fuera de la pantallita ya no existe, y más cuando la susodicha red social te absorbe (convengamos que ningún exceso es bueno, y más cuando se trata de estar colgado 24/7 para actualizar los post o tweets cada 8 segundos como he visto, digo... ¿es necesario publicar hasta lo que -y sepan perdonar mi español- lo que cagaste hace treinta segundos? Eso ya es medio morboso).
A su vez, los followers (Twitter) o amigos (Facebook), realmente... ¿tan vacías se encuentran nuestras vidas tangibles que realmente creemos que esa gente random que te agrega es tu amiga? Es como la moda fotolog en su momento, parecía que algunos "floggers" tendrían poco más que un carnaval si lograban las 1000 firmas; hasta un conocido me llego a contar que un grupo de floggers en un pub de Buenos Aires reservaron las zona V.I.P. (además justo la V.I.P. -very important people-) para celebrar el primer año de un fotolog... eso si que es tener una vida propia.... -nuevamente interprétese con sarcasmo-.
No desquito que tienen su parte divertida estas redes sociales, pero usadas con moderación -bueno, tampoco sean como yo que mi facebook lo abro cuando estoy aburrida y/o me acuerdo-, la privacidad en realidad es un concepto a tomarse en cuenta cuando se trata de estar sitios, nunca podes saber quien te esta leyendo, si ya sé, alguno que otro saltará y me dirá "aburrida" "chapada a la antigua" etc., pero si, personalmente podría vivir sin esas redes sociales, creo yo que con Blogspot.com y Menssenger no necesito nada más.
A su vez (y aunque no me lo crean) prefiero mi celular o bien a la antigua: bolígrafo y papel, es mucho más personal eso que un bobo Tweet, claro que el cara a cara nadie lo cambia, eso es lo mejor del mundo poder charlar con una persona con un café adelante -en defecto si se puede sino esta bien igual- y tener esa charla con contacto visual (y el que me venga que por Skype se puede le tiro con algo por la cabeza porque Skype es solo un escape rápido cuando tenes familia lejos y ya la cuenta de teléfono se te hace imposible de pagar).
Ps. Si, estoy intentando escribir más seguido en mi blog, he tenido más chispazos de inspiración para escribir y realmente quiero aprovecharlos.
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